lunes, 7 de febrero de 2011
¿Estúpidos?
Los niños de mi colegio son estúpidos. Pero se supone que no he de llamarlos estúpidos, ni siquiera aunque sea eso lo que son. Se supone que he de decir que tienen dificultades de aprendizaje o que tienen necesidades especiales. Pero eso es estúpido, porque todo el mundo tiene dificultades de aprendizaje, porque aprender a hablar francés o entender la relatividad es difícil. Y todo el mundo tiene necesidades especiales, como Padre, que tiene que llevar siempre encima una cajita de pastillas de edulcorante artificial que echa al café para no engordar, o la señora Peters, que lleva en el oído un aparato de color beige para oír mejor, o Siobhan, que lleva unas gafas tan gruesas que si te las pones te dan dolor de cabeza, y ninguna de esas personas son de Necesidades Especiales, incluso aunque tengan necesidades especiales.
Chirstopher tiene 15 años, 3 meses y 4 días
[...] Eso es porque no siempre hago lo que me dicen. Y no lo hago porque cuando la gente te dice qué tienes que hacer, suele ser confuso y no tener mucho sentido.
Por ejemplo, la gente te dice con frecuencia: "Cállate", pero no te dice durante cuánto tiempo tienes que permanecer callado. O ves un letrero qeu dice PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED pero debería decir PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED AL REDEDOR DE ESTE LETRERO o PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED EN ESTE PARQUE porque hay mucho césped que sí se puede pisar. [...]
La verdad es que cuando te mueres es que tu cerebro deja de funcionar y el cuerpo se pudre, como el de Conejo cuando se murió y lo enterramos al fondo del jardín. Todas sus moléculas se descompusieron en otras moléculas y pasaron a la tierra y se las comieron los gusanos y pasaron a las plantas. Si vamos y cavamos en el mismo sitio al cabo de 10 años, no quedará nada salvo su esqueleto. Y al cabo de 1000 años, hasta el esqueleto habrá desaparecido. Pero eso está bien, porque ahora forma parte de las flores y del manzano y del matorral de espino. [...]
Por ejemplo, la gente te dice con frecuencia: "Cállate", pero no te dice durante cuánto tiempo tienes que permanecer callado. O ves un letrero qeu dice PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED pero debería decir PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED AL REDEDOR DE ESTE LETRERO o PROHIBIDO PISAR EL CÉSPED EN ESTE PARQUE porque hay mucho césped que sí se puede pisar. [...]
----
[...] A mí me parece que la gente cree en el cielo porque no le gusta la idea de morirse, porque quiere seguir viviendo, y no le gusta la idea de que otras personas se muden a su casa y echen sus cosas a la basura.La verdad es que cuando te mueres es que tu cerebro deja de funcionar y el cuerpo se pudre, como el de Conejo cuando se murió y lo enterramos al fondo del jardín. Todas sus moléculas se descompusieron en otras moléculas y pasaron a la tierra y se las comieron los gusanos y pasaron a las plantas. Si vamos y cavamos en el mismo sitio al cabo de 10 años, no quedará nada salvo su esqueleto. Y al cabo de 1000 años, hasta el esqueleto habrá desaparecido. Pero eso está bien, porque ahora forma parte de las flores y del manzano y del matorral de espino. [...]
martes, 1 de febrero de 2011
Cartas para Claudia
El amor es un sentimiento y como tal está, por supuesto, en relación con el sentir...
¿Sentir qué? Hay absolutos, no sin antes recordarte que no cuento que lo que más me gusta a mí identificar con amor es el regocijo por la simple existencia de otra persona; o quizás debería decir: de lo amado (persona o no).
Esto significa que amar es independiente de lo que el amado haga, diga o tenga; que mi amor no depende de que lo amado esté a mi lado o se vaya; que cuando amo no me aferro, no manejo, no presiono. Que amar, finalmente es la aceptación total del otro.
Recuerdo ahora a Carl Rogers:
sólo cuando percibo tu aceptación total, entonces, puedo mostrarte mi Yo más suave, mi yo más delicado, mi yo más amoroso (y sobre todo), sólo entonces puedo mostrarte mi yo más vulnerable".
Todo lo anterior separa dentro de mí el amor de tres cosas, que suelen confundirse con amar:
Estar enamorado
Querer
Necesitar
De necesitar hemos hablado, y te dije que era la imprescindibilidad de algo (como el oxígeno, ¿te acordás?), y yo, personalmente, dudo de que se pueda necesitar a alguien. Sí sé que a veces me autoconvenzo de que "necesito" a alguien, y sin embargo también sé que me miento cuando así lo creo.
Siento que cuando "te necesito" dependo de vos para sobrevivir, te obligo implícitamente a hacerte cargo de mi afecto, desaparezco como persona, e intento transformarte en alimento vital. Querer, en cambio, sabe que no existe tal necesidad, pero "Querer" viene del latín Quarere y significa: "Tratar de obtener". "Querer" es el deseo, el apetito. "Querer” es querer para mí. Si "te quiero" te estoy implicando en una suerte de pertenencia, en un pedido; cuando no es una exigencia de estar, de permanecer, de darme, de valorarme.
"Si te quiero, te recorto las alas y te dejo a mi lado para siempre; si te amo, disfruto viéndote crecer las alas y disfruto viéndote volar".
La primera vez que escuché esto, lo leía un locutor en la radio. Siento todavía la misma envidia que sentí ese día de que alguien pudiera ser tan claro.
Estar enamorado, no tiene nada que ver con todo lo anterior, porque para mí "estar enamorado" no es un sentimiento, sino una pasión.
¿Sentir qué? Hay absolutos, no sin antes recordarte que no cuento que lo que más me gusta a mí identificar con amor es el regocijo por la simple existencia de otra persona; o quizás debería decir: de lo amado (persona o no).
Esto significa que amar es independiente de lo que el amado haga, diga o tenga; que mi amor no depende de que lo amado esté a mi lado o se vaya; que cuando amo no me aferro, no manejo, no presiono. Que amar, finalmente es la aceptación total del otro.
Recuerdo ahora a Carl Rogers:
sólo cuando percibo tu aceptación total, entonces, puedo mostrarte mi Yo más suave, mi yo más delicado, mi yo más amoroso (y sobre todo), sólo entonces puedo mostrarte mi yo más vulnerable".
Todo lo anterior separa dentro de mí el amor de tres cosas, que suelen confundirse con amar:
Estar enamorado
Querer
Necesitar
De necesitar hemos hablado, y te dije que era la imprescindibilidad de algo (como el oxígeno, ¿te acordás?), y yo, personalmente, dudo de que se pueda necesitar a alguien. Sí sé que a veces me autoconvenzo de que "necesito" a alguien, y sin embargo también sé que me miento cuando así lo creo.
Siento que cuando "te necesito" dependo de vos para sobrevivir, te obligo implícitamente a hacerte cargo de mi afecto, desaparezco como persona, e intento transformarte en alimento vital. Querer, en cambio, sabe que no existe tal necesidad, pero "Querer" viene del latín Quarere y significa: "Tratar de obtener". "Querer" es el deseo, el apetito. "Querer” es querer para mí. Si "te quiero" te estoy implicando en una suerte de pertenencia, en un pedido; cuando no es una exigencia de estar, de permanecer, de darme, de valorarme.
"Si te quiero, te recorto las alas y te dejo a mi lado para siempre; si te amo, disfruto viéndote crecer las alas y disfruto viéndote volar".
La primera vez que escuché esto, lo leía un locutor en la radio. Siento todavía la misma envidia que sentí ese día de que alguien pudiera ser tan claro.
Estar enamorado, no tiene nada que ver con todo lo anterior, porque para mí "estar enamorado" no es un sentimiento, sino una pasión.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)